Follow by Email

miércoles, 29 de junio de 2016

Soñarte hasta dormido.

Soñé contigo y fue mi mejor noche
al ponerte rostro en mis duermevelas,
exigiéndome paciencia y mucha suerte
para verte aparte de dentro de mi cabeza.
Soñé con tu expresión pensante,
yo solo andaba detrás tuya,
aunque tus andares rápidos y elegantes
me dejó atrás en la esperanza oscura.
Pero, es un sueño, amor, es un sueño,
mando sobre cada instante
y sobre los labios del cielo,
disfruto entonces de tu abrazo, reconfortante,
y sueño que deseo que no sea un sueño.
Rasguea el aire preocupado
la guitarra que solo Morfeo forma,
me muevo en sueños, aferrado
por no despertar en dicha hora
sin que reclame una mujer que no eres tú
pero eres tú porque es la visión que tengo de ti,
tal vez Cristo baje de su cruz,
me abofeté la cara y me diga que debo morir,
nacer de nuevo en el viejo mundo,
ese sueño eterno en el que de verdad moras,
donde te imagino cada segundo.
Paciente, aprendí a buena hora
a quedarme inmóvil acurrucado en tu imagen
dentro de mi concurrida soledad pensativa,
despertando poco a poco, soñoliento y bien tarde.
Cojo el móvil para darte mis "buenos días."