Follow by Email

miércoles, 27 de abril de 2016

Por sus ojos.

Ausente, así te veo en la distancia,
silenciosa, porque no me conoces,
bella, porqué lo eres de verdad,
unos ojos, verdes esperanza,
sellos que se plasman
en aquellos que distantes los miran
y solo guardan un bello silencio
que por deconocer tú crees ausente,
ajena a los devaríos de la realidad.

Como un susurro, suave y ligero,
compañera del viento que te transporta,
una voz con un mensaje atrapado
más allá de una botella en la mar,
una canción de la que no conozco nada
pero de la que no me importaría
tener que aprender su letra
para poder conocer lo que quiere expresar.

¿Cómo poder definirte? dime,
¿cómo quieres que te defina?
si tus ojos solo es una imagen
y en ella me provocan, traviesos,
en su apariencia infantil,
sugiriéndome que el mundo no vale nada
si no los puedo volver a ver...
si no los vuelves a compartir.

Tan solo es una imagen, pero en ella anido,
un pájaro esperando en su rama
donde monadas se cuelgan,
paciente del tiempo, doctorado
en olvidos que cicatrizan,
cicatrices que se borran.
Lo que viene siendo el tiempo en si.
Pero no puedo olvidar aquel color,
no se porqué, aquel verde amor hecho mujer,
por decir algo, corto en mi intento
de poder llegarte a definir.

Sin conocer nada sugiero otro verso
y este intoxica mi cuerpo,
desencadena entonces un reguero
de estrofas sin medida
donde no hay cabida a otra inspiración,
solo tú, capaz de mirarme sin verme
para replantearme todo lo que escribo:
unos ojos verdes, una sonrisa
fina que se me antoja sincera
y una expresión de santa
que me hace sentir de nuevo niño.

Ahora me pregunto
cuánto puede dar de si una fotografía,
si no hay palabras, no hay conversación posible,
las manos estan quietas
y el cuerpo es una estatua.
Yo imagino entonces que tus manos se mueven
y son delicadas, porque supongo que lo eres,
o solo quiero pensar que es así, quizás,
tu cuerpo sea una fragua
donde tu cabeza martillea ideas
que puede que me gustase escuchar.

Pero todo es fantasía por desgracia,
aunque por gracia tu imagen es real,
ójala fueras como yo te idealizo
en este triste papel
que no conoce más magia
que la de tratar de recrearte
como la mujer que sin mirarme,
con los ojos más bellos que nunca vi,
me hizo pararme a pensar.



Que mentira más sincera es aquella que dice que tus ojos son lo más bello que vi, porque aunque no lo sean, a mi me lo parecen.