Follow by Email

miércoles, 16 de marzo de 2016

Tan solo.

Tan solo quise perder,
desde las ganas, los motivos,
el corazón en cada mujer,
los sueños en una esquina,
ganar de una maldita vez
aquella partida a medias
de medias a medio quitar,
resucitar en cada finde,
tres días en pena en el bar.
¿Hacer un río de una lágrima?
A base de cerveza todo el mar.
Se lo que quiero,
pero no lo se desenterrar,
en el fondo no me quiero
aunque me quiera enamorar,
de un segundo, un silencio,
excusas, no quiero escuchar,
da igual que sean bonitas
las palabras si vuelven a mentir,
conozco el valor del sol:
aun habiéndonos visto
se atreve a volver a salir.
Quiero que me toque
la suerte esquiva, ser feliz,
verla desnuda, de nuevo,
relajarme para dormir,
despertar en el cielo,
no lo conseguí.
Y lo siento tanto, yayo,
que no se que decir,
no me esforcé tanto
como una vez debí,
debería no rendirme
y aprender a rendir,
a matarme trabajando
y no limitarme a dejarme morir.
Ahora camino por dentro,
para conocer de mi,
una voz sigilosa,
deberías volver,
a ser el niño soñador,
aprender a desconocer,
de fuerzas, de límites,
superarme sin saber,
ignorar a los impedidos
que me dijeron no poder.
Verso a verso,
beso a beso, besé
la versión valiente
que acabo debiendo
años para crecer,
y así dormí tranquilo
a base de tequila y mi sed.