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domingo, 10 de mayo de 2015

La importacia de conocer.

El hombre es un ser estúpido. No es por su naturaleza egoísta ni por su incapacidad de simpatizar con el vecino, sino por el tiempo empleado en cuidar una imagen pública.
Personalemente me importa bien poco aquello que se comenta de mi, pues mi única dedicación es romper las barreras construidas por las habladurías para mostrar quien soy yo realmente y no una fachada con tal de convencer, pues si mi forma de ser desagrada al populacho es que no estoy hecho para convivir con aquellos críticos con mis maneras.
Múltiples casos se dan en sujetos que predican con la exquisita sintaxis pero que no se preocupan por alterar el significado. Cambiar palabras con tal de empalagar al oido del receptor endulzando el mensaje. Mi pregunta es: ¿Qué te importa lo que piense de ti quien te desconoce? Pues quien juzga sin conocer no merece más que una mirada de desdén o un completo vacío,  pues es bien sabido por todos que la felicidad no viene dada por un extraño.
Es una locura sin igual el tratar de agradar a todo el mundo. Yo quiero tener contento a los míos,  pues influyen en mi estado de ánimo,  pero el anciano que desaprueba mi aspecto no afecta de ninguna manera, a pesar de que posiblemente mi estética tachada de gamberra no coincide con mi forma de ser amable, al igual que muchos que viste traje y corbata no tiene ningún inconveniente en pisar a aquel que a su lado yace con tal de conseguir cualquier obsequio carente de un aporte valioso real.
Los ojos reflejan la intención del alma, pero falsas intenciones siempre vienen dadas por diablos de paisano y para poder detectarlos hay que conocer, pues quien no conoce no sabe y quien no sabe no merece ser conocido.

-Iván Sánchez Mora.