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domingo, 28 de septiembre de 2014

El valor de valorar.

Y me llamaron raro:
Por no querer
una mujer
solo para un rato,
por no tener
que ver
para desear desearnos.

No comprenden que
cada uno tiene su propio concepto,
que hay quien ama a mil en un día
y que otros necesitan algo más que un cuerpo.

Fue un físico que marchitó
para dejar pétalos caídos,
ahora, ¿qué amas?
nadie quiere las espinas que han herido.

La amabilidad se volvió algo relativo,
ahora amable es el guapo simpático,
nada que ver con el feo cansino,
(pobre él, sufrió
un batacazo repentino.)

Para conocerme de verdad
tienes que quedarte conmigo a solas,
verás que solo soy sinceridad
y que quiero sentirme buena persona.

Y se que se han reído por los sueños
que quiero cumplir,
porque por estar escribiendo
he pasado noches sin dormir,
por pensar como pienso,
pienso a diferencia de ellos
más allá de en mi.

Solo se que mirar
es saber apreciar
el buen adjetivo,
solo se que mirar
es más allá
de verse el ombligo.

¿Que valoran esas personas
que solo se creen que ellos aportan algo?
Crédulo prefiero vivir,
el sabor de lo real me supo amargo.