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martes, 8 de abril de 2014

Mi fe y el polvo.


Nunca olvidaré eso
de " a mi nada de palabras 
si no hechos."

Me enseñaste a defender
a aquello en lo que yo crea,
a nadar
pero no dejar
llevarme por mareas.

Le hablo a Dios
pero soy incapaz de echarle las culpas,
porque nunca,
olvidaré
tus "al patio o a la calle,
pero en esta casa no se fuma."
Yayo, yo nunca fumaré...

La rabia de que te hayas tenido que ir,
el no poder disfrutar más de ti.

Nunca vi tanta fortaleza
como la que guardaba tu alma,
preocupado siempre por tus nietos
dándonos la charla.

Visita la luna y cuéntame su magia,
un hombre sincero en un mundo de falacias.

Por tus "¿A que aspiras?
¡Espabila!
Nadie te va a dar nada hecho,
que para descansar ya habrá tiempo."
Y es que eras tan grande 
que hasta el cielo
se te queda pequeño.

Con gusto hubiese cargado tu cruz,
que no hay nadie que más me haya apoyado que tú.

Tú estuviste y estarás
cuando el dolor me haya,
más hubiera querido Romeo
amar a Julieta como amaste tú a la yaya.

Si Dios te llevó
sería que necesitaba tu consejo,
tú hacías sencillo lo complejo,
un hacer que parará el tiempo,
rasgo el papel como se me rasgó 
la voz
leyendo en tu entierro.

Por si te lo dije pocas veces:
que te quería,
que aun te quieto,
¿crees en que triunfaría?
si tú lo crees yo lo creo,
pero prométeme abrazarme
si me entra el miedo.

¿Querías que no soltara el libro de texto?
Vale,no lo suelto,
solo si tú no sueltas a los que tanto te quisieron.

Tú movías los engranajes,
el capitán de esta nave
que ahora a la deriva 
se dirige hacia ninguna parte.

Caer en la cuenta,
no más llorar si las lágrimas
no te traen de vuelta.

Y lo siento si soy un borde,
pero, soy matemática sin orden,
porque merecías y no has tenido,
porque mataría por un último momento contigo.

Echaré de menos el no poder
perderme entre tus palabras,
ya llegó el día,te dieron
la aureola y las alas.

Escucha como te rezo,
como me importas,
tu me has enseñado a ser un hombre,
pero sobre todo a ser persona.

No pregunto un porque
si no un donde
¿Dónde te llevó Dios?
¿Dónde quedaran tus bostezos de león?

Que a veces siento cerca el abrazo,
pero duele,
cuando siento que te fallo.

Que no nos olvides...
Que siempre te quise...

Por los míos mi fe...